12 de mayo de 2008

LA ISLA DE LOS MUERTOS





Estas tres imágenes corresponden al post "Sin título" del blog Pensamiento en Imágenes escrito por José Luis Molinuevo, Catedrático de Estética y Teoría de las Artes de la Universidad de Salamanca. Nada más verlo me ha parecido genial y no he podido dejar de colgarlo en mi página para que todos los que pasen por aquí sean participes de él.

En su blog, el señor Molinuevo pretende una: "Exploración del pensamiento en imágenes como experiencia estética y como forma de identidad y ciudadanía en la sociedad de las nuevas tecnologías". Él nos deja estas tres imágenes con una evidente conexión, pero sin texto, sin título... Ni siquiera el nombre de los cuadros o de sus autores. A partir de aquí le toca reflexionar a cada uno sobre lo que tiene delante de sus ojos.

Hay gente a la que le puede recordar a cierto órgano femenino donde se quiere entrar, donde se guarda un enigma... Seguro que dentro de la isla hay un enigma, pero a mí me huele a otra cosa... Me huele a muerte, la única certeza que tenemos durante esta vida, y detrás de la cual se guarda el mayor enigma... Un lugar de muerte, de muertos.

Yo empiezo pronto a investigar para atar cabos. Las imágenes corresponden la primera al cuadro de Arnold Böcklin "La isla de los muertos", la segunda a una versión de H. R. Giger llamada "Böcklin"; y la tercera a una foto de la plaza de toros de Bocairente.

La obra de Böcklin es una de las cinco versiones que pintó a lo largo de su vida. La primera fue encargada por Marie Berna, viuda de la alta burguesía que le pidió “un cuadro para soñar” tras la defunción de su marido. Titulada en un principio "Un lugar tranquilo" resulto ser decisiva para el movimiento simbolista y para el pensamiento que se estaba generando entonces dando paso a la iconografía mortuoria del decadentismo. La isla de los muertos fue entendida como el reducto por excelencia de lo misterioso y del secreto.

En la versión de Geiger ya no aparece la barca. Es un lugar en el que lo inhumano se sobrepone a lo humano, más oscuro y desasosegante, más orgánico y mecánico, más gótico.

La tercera es la plaza de Bocairente, que se nos abre como la isla del cuadro. Un lugar tranquilo, donde soñar, misterioso y lleno de secretos. Un lugar donde (recordando el "catecismo progresista") la fiesta cruel y obscena no ahorra el impúdico espectáculo de vida y muerte mostrado en un antiguo cara y cruz, un tugurio de sangre y moscas donde no se oculta pudorosamente la muerte como en los asépticos tanatorios y hospitales. Una isla en medio de esta moderna sociedad donde se intenta mantener un arte, un lenguaje simbólico, donde se nos muestra las dos relaciones más importantes del hombre: una con la certeza de la muerte y otra con nuestra conflictiva animalidad.

4 comentarios:

kaparra dijo...

En un cd de g-funk,sale el segundo cuadro puesto por uste ,no sabia yo de que iba el tema,ahora pillo. En otro salian los jambos y detras se via un cartel de toros,pienso en ello y ahora parece que da txungo a la peña que le relacionen con la sangre y las moscas, en esta Espnha tan kañi. Por si le interesa puesto que le vi un enlace de funk le dire los grupos,the funky aztecs(creo que este es uno) el otro Ligther shade of brown. No se si viene muy a cuento con la movida espuesta por uste,pero al leer su historia me acorde de ello.
Un saludo.

mus dijo...

toma un toro
fiera

http://www.woostercollective.com/sambull.jpg

Anónimo dijo...

Señor Kaparra desbarre lo q quiera por aki... De los funky aztecs me viene un recuerdo por utilizar "slippin into darkness" de los War. El resto lo borré de mi memoria, como debería hacer usted con el segundo grupo y toda esta fusca de East LA...

Mus, gracias por la foto...

Un saludo

Sol y Moscas

kaparra dijo...

No me dejara uste de sorprender,sera uste de los primeros que vea que se txane la movida de la westside g. Por supuestisimo que no reseteare mi memoria de g funk del east L.a o L.B.C,o bay area,aunque si le dire que han perdido mucho pawuer del 2000 aqui,gracias por su invitacion,por aqui andaremos,in the place tobe. Un saludo caballero.