12 de marzo de 2010

UNA CRÓNICA



“El segundo, también negro y cornidelantero, con menos carne que una Semana Santa. Infante se lía a capotear como si estuviese en Villazopeque. Toma seis varas por cuatro tumbos y un cadáver. Chiquito de Madrid colocó al cuarteo un par caído, del que se cayó un palo. El compañero, que debe ser García Carrillo, tiró los palos donde quisieron caer, y cerró el Chiquito con otro sin nada digno de anotarse. Hipólito Zúmel, sin confianza y con picardía de torero viejo, torea sólo con el pico de la muleta y consigue que el portugués se vaya con sus cuatro “pes de touro” buscando las tablas. Entra desconfiado a pinchar dátiles con un pinchazo tirado. Otro más hondo y delantero, otro idem id.; otro sin querer llegar. Un intento de descabello, y un aviso, después del cual quiso hacer algo más, y dio media buena. Descabelló a la tercera y hubo pitos.”

Extracto crónica de una novillada. Segundo toro. Va sin firma.

ABC del día 14 de marzo de 1910.

Vía Salmonetes...

Para tomar nota: gacetilleros, juntaletras y demás...