5 de octubre de 2011

VIVIENDO EN EL ERROR





Después de ver La meglio giuventù (moraleja: "Nella vita tutto è bello" (verdad)) me pongo con Mondo Cane (no se pierdan el trailer) para contrastar y no ponerme especialmente sentimental (moraleja: "Nacemos llorando por venir a este perro mundo" (verdad también)). (El tema de "la verdad", como ustedes pueden comprobar, es espinoso).

En este documental del 61, predecesor de tradiciones pop tales como las snuff movies, el porno duro, los videos de ejecuciones y los reality shows televisivos, aparecen mis admirados forçados portugueses partiéndose la cara con unos toros. Los bordados reventados de sus magníficas chaquetillas manchadas de sangre, otra vez en espiral descendente, dieron con mis huesos, y por tanto mi cerebro (o lo que queda de él), en una estrecha cama con una pantalla de ordenador delante y unas estampas de España y Portugal (vía Campos y Ruedos) que yo mismo subí en este cuaderno de bitácora. Todo se completó, y de qué manera, con un texto leído hace unos días, en Salmonetes.

"El hecho de que durante miles de años los hombres hayan adorado al toro como padre de los dioses y como autor de la vida misma es una creencia con tanta intriga que no puede despacharse diciendo mientras se levanta una ceja “pero vivían en el error”." Jack Randolph Conrad "El cuerno y la espada".

Creo que junto a estas dos imágenes, más una de las Landas, ya está casi todo dicho. Un respeto.