19 de septiembre de 2007

EL JARDÍN Y LA CHINGADA

A veces pienso en la fiesta y veo a una bestia poderosa sangrando por la boca rodeada de enemigos hambrientos. La bestia se defiende con todas su fuerza, bravura y nobleza. Dejando cadaveres tras de sí. A su alrededor, en un jardín, los carroñeros esperan el momento adecuado... Ya queda poco... Disfrutemos de su belleza mientras se pueda...
Otras veces, veo a la fiesta intentando ser aniquilada por la modernidad, que la tiene bien agarrada por el cuello con sus dientes. Haciendo pinza, como un zepo inexorable. Pero la bestia, a traves de su recurso a lo más primario, su fuerza y poder sexual, chinga a esta al mismo tiempo, engendrando unos valores inseparables del animal ser humano... Bellos valores que no se podrán dejar atrás...