17 de marzo de 2008

EJECUTIVOS


Actualmente están todos, cualesquiera trabajadores o ciudadanos, a punto de integrarse en la condición de ejecutivo. Tambien los toreros.
Se me dirá que exagero, que todavía están fuera de esto. Los toreros como productores de bienes, ¿cómo va la producción de cosas tan palpables como las verónicas o los naturales a reducirse a un modelo burocrático? Y, bueno, puede que exagere un poco, pero en el sentido que exagera el progreso mismo del sistema al aspirar al ideal de su perfección, y el caso es que ahí tienen realizado o realizándose el milagro por el que también el diestro se recicla y configura en la traza y función del ejecutivo; un milagro al fin bastante simple: en la medida que el dinero se hace cada vez más abstracto y sublime y se vuelve puro tiempo, en la misma las cosas todas se vuelven formas o representantes de tal dinero, y en la misma entonces el vuelo de un capote y una estocada hasta la bola son ya meros pretextos materiales para el ideal: pues en verdad lo único que se produce es producción, esto es, números de dinero ideal y abstracto; y cuando la empresa le paga al torero en bonos de consumo de los mismo que produce, a saber, tiempo vacío, o cuando la banca le anticipa el pago de la faena futura a la figura, de modo que en las plazas de toros lo que está creciendo y engordando no es otra cosa que títulos de crédito bancario, aparece ya bastante claro que la plaza y el albero son también modalidades de oficina, que los trabajos de los coletudos (no digamos los de los subalternos, picadores, mozos, monosabios... ) son meras variantes de trabajo de funcionario, destinadas a asegurar el futuro, esto es, el hacer lo que está hecho; y consiguientemente los toreros deberán avergonzarse ellos mismos de lo distinto de su condición, para honra, a diversas siglas y escalones de la única función de ejecutivo. (Más Agustín Garcia Calvo).

4 comentarios:

el papa negro dijo...

Los ejecutivos
Letra y música de Maria Elena Walsh.

El mundo nunca ha sido para todo el mundo,
pero hoy al parecer es de un señor
que en una escalerita de aeropuerto
cultiva un maletín pero ninguna flor.

Sonriente y afeitado para siempre,
trajina para darnos la ilusión
de un cielo en technicolor donde muy poquitos
aprenden a jugar al golf.

¡ Ay que vivos son los ejecutivos…
que vivos que son : Del sillon al avión
del avion al salon, del harem al eden
siempre tienen razón
y ademas tienen la sartén
la sartén por el mango y el mango también. (estribillo)

El mundo siempre fué de los que están arriba
pero hoy es de un señor en acensor
a quienes podemos ver en las revistas
cortando el bacalao con aire triunfador.

No come para darnos el ejemplo
de rendimiento máximo y confort
digiere por teléfono y después nos vende
conciencias puras de robot.

El mundo siempre fué de algunos elegidos
pero hoy es de los que eligen lo mejor,
dinámico y rodeado de azafatas
sacrificandose por un millon o dos.

Como él tiene de todo menos tiempo
nos aconseja por televisión
ahorrar para tener status en la muerte
y la eternidad en un Renault

Ay que vivos... (estribillo)

(Hace muchos años ví una version de "Tartufo" que hizo Marsillach,
utilizaba como coro la cancioncilla de Maria E. Walsh que no tiene desperdicio. La version de Susana Rinaldi es magistral...
como todo lo suyo)

luis dijo...

su eminencia
me da ganas de bailar.

no sé si sera por algo pero ... "sonriente y afeitado para siempre" me hace pensar que a unos toros de bodega les falta solamente corbata.

luis

el papa negro dijo...

No sé si "se podrá bajar" esa copla,(yo la tengo interpretada a dúo Rinaldi/Walsh en un disco que se llama "HOY COMO AYER") ...
Si tiene la fortuna , seguro que la baila y la tararea en la ducha,
... es una cancion "muy higiénica".
La verdad es que en el tendido no se me habia venido a la mente, pero puede tener utilidad. Mejor que un pasodoble coñazo, seguro.

Anónimo dijo...

Su Santidad, señor Luis...un placer tenerles por aquí cantando y bailando... aunque sea de ejecutivos ejecutores de toros bodegueros (podridos por dentro pero afeitados, elegantes, trajeados por fuera (recuerdo que hablo de los toros))...

Un saludo

Sol y Moscas