6 de junio de 2007

EL TESORO

Georges Bataille estuvo viviendo en España durante el año 1922 y se cruzo en esta tierra 3 experiencias que lo transformaron:
-La pintura en el Prado ( tragedia y sangre-pigmento, Goya)

-La tauromaquia (tragedia y sangre-real, Granero)



-El cante jondo (tragedia y cante sangriento, Diego Bermudez)


Estas manifestaciones estéticas las relacionaba con una mentalidad pre-capitalista y una cultura de la angustia que no se daban en el resto de Europa.Casi un siglo después estas 3 formas de expresión siguen vigentes:

Antonio Saura:

Esplá:


Manuel de los Santos Agujetas:
¿Un milagro?¿una excentricidad?¿un residuo de nuestro retraso?¿una sensibilidad especial?
Yo lo llamo un tesoro...


4 comentarios:

desperdicios dijo...

"Agujetas"...a ése le he visto yo interpretar el martinete de auténtico escalofrío

Pablo G. Mancha dijo...

Una vez le dedique este artículo


Caricatura de la pureza
Agujetas de Jerez se autoproclama como el único rey del cante gitano y como el portador en exclusiva de la pureza del flamenco. Va incluso más allá y dice que desde Manuel Torre y Chocolate, el único cantaor que en el mundo ha sido es él, nada menos.
Con esta presentación y con Curro de Jerez a la guitarra se presagiaba un concierto redondo. Mas ni fue redondo, ni apenas flamenco. Eso sí, hubo fandangos hasta la desesperación, fandangos tremendistas y nihilistas, huecos, planos y redundantes que configuraron una melopea de sonidos atribulados difícilmente soportables.
Vayamos por partes. Agujetas de Jerez posee una voz flamenquísima, repleta de rajo y sin duda, por momentos estremecedora. Pero es un cantaor corto y sin repertorio que no ensaya más palos que los que sabe ejecutar. Me temo que fuera de la soleá, bien al cambio, bien corrida por siguiriya, soleares de Alcalá o fandangos y bulerías, amén de su martinete fragüero, su repertorio es fácilmente prescindible.
Al final del concierto se fue por Cádiz, y aunque hubo mucho compás, la voz le sonaba igual, sin matices, sin duende ni chispa. Se peleó por siguiriyas al principio de la actuación y el martinete, sin duda su fuerte, también apareció sin ángel ni gloria.
Agujetas domina el escenario y sabe calentar los tendidos de sol como pocos. Pero si uno araña más allá de su tremendistas poses puristas, se da cuenta que su pretendida pureza no deja de ser más que un camelo para los que se dejen engañar; un camelo histriónico que hace del cante una anécdota y de la pena negra a la que él dice cantar un aburrimiento soberano.
Algún espectador abandonó el abarrotado Salón de Columnas mediada la actuación echando pestes de este cantaor jerezano o roteño, ya que según confiesa, nació en un paraje equidistante de ambas poblaciones gaditanas. Agujetas dice que no tiene carné de identidad; el jueves perdió, incluso, hasta el de su flamencura y se convirtió en una caricatura de la pureza.
En la segunda parte del concierto, Agujetas hizo subir al escenario a su actual compañera, la japonesa Kanako Ikeda, a la que por supuesto, también proclamó como la mejor bailaora de todos los tiempos. Mientras cantaba por soleá ella le acompañó a las palmas y demostró conoce el compás de Cádiz como si en el reino del sol naciente hubiese iguales salinas. Agujetas cantó por romeras, un tanto desasosegadas y Kanako Ikeda –la recién proclamada mantenedora de la esencia del baile flamenco– ejecutó un baile mecánico sin mayor pena ni demasiada gloria. Sin embargo, el público del Bretón le regaló una de las mayores ovaciones de la noche. Agujetas y Kanako llenaban ellos dos solitos el escenario. Pero si no hubiera sido por Curro de Jerez, que tocó soberanamente por siguiriyas y tarantos y estuvo pleno de compás en el resto de los palos, el quinto concierto de los Jueves Flamencos del Salón de Columnas del Bretón hubiera resultado difícilmente digerible.

Anónimo dijo...

Ésas son las fuerzas que nos definen -nos hieren- y nos hacen avanzar con el chasquido del látigo ensangrentado por nuestra historia y cultura. Ésta es la línea crítica que nos las enseña.
Respect.
LEGIO_X

el criticón dijo...

Agujetas...todo personaje anacronico puede ser caricaturizado, eso es asi, sobre todo en estos tiempos de hoy en dia...Un gitano analfabeto, del Jerez de despues de la guerra, y con un buen punao de duros veranos a las espaldas...Hay que tener empatia para ponerse en su piel, sin caer en el romanticismo barato, y no comprender que el se puede autocalificar como quiera, ya sea libre, ya sea rey, ya sea el unico cantaor de cante gitano que queda.
Luego estamos nosotros para ir a uno de sus conciertos y comprobar si trasmite, si es una estafa, si ha estado inspirado o no.
Yo tuve la suerte de presenciar al Agujetas en directo, y siempre hace el mismo show, con el baile de su mujer incluido. Cantaor corto, estuvo inspirados en unos cantes y en otros no, dejo su huella en una solea de Alcala, en una siguiriya (pelos de punta)y en un martinete. Utilizo el fandango para conectar con el publico facilmente (cuanto mas al sur, el fandango habla al pueblo, el resto de cantes al individuo)y cuando le pidieron bulerias se nego y canto una buleria por solea...ole!!!
Tambien es verdad que otras veces a lo largo de la noche no llevaba ni el compas, y en el ultimo cante de la noche me dio pena por el pobre guitarrista Antonio Soto, intentando seguir a una fiera salvaje como Manuel, que sintiendo al publico en el bolsillo hizo lo que le vino en gana.Y es que todo dependia de ese sentirse agusto, ese estar inspirado que en artistas como el cobran mucha mas importania que en otros...
Creando cierto paralelismo, voy a comparar al Agujetas con Rafael de Paula y a Curro Pinana con Espla (con todas las diferencias que hay).
Pinana como verdadero estudioso del cante, por herencia familiar y por interes propio, realizo un gran y variado concierto, pero la piel de gallina me la puso Agujetas cuando dentro de si mismo, rebusco, y saco esa soga que al pozo no alcanza...
Gracias por el comentario Pablo y perdona las faltas de ortografia pero el teclado no es espanol.