10 de julio de 2008

REACCIONARIO




Salieron las fotos de Burgos y Ciudad Real y me fui a un rincón de la cueva. Con lo de Victorino me hundí en él. En ese rincón tengo un cojín en el suelo, un gramófono y gran cantidad de vinilos. Allí me siento, pongo música antigua y paso las horas alejado de todo esto... Al principio, las primeras horas, sólo escucho música abrazado a mis rodillas, en posición fetal, p'alante y p'atrás, como una vieja mecedora. Así, a través del puro sonido, se me empieza a limpiar el alma. ¿Qué música? Por lo general, cuando estoy así, me refugio en grabaciones de músicos nacidos hace dos siglos. Grabaciones donde el ruido de la aguja en el vinilo me abraza calurosamente. Como un latido... ¿Géneros? Música popular: Flamenco del triangulo Sevilla - Jerez - Cádiz y Blues del Delta del Mississippi. ¿Voces? Manuel Torre y sus sonidos negros, Juan Talega y su rugido, Charlie Patton y su tono cazallero, Son House y sus "chain songs" (canciones de los negros en la cuerda de presos de los campos de trabajo sureños)... Nada de Jazz ni de nada más moderno. Ni de nada más culto, refinado o elitista... Ruido venido de siglos, guitarras dolientes, voces sangrantes, palabras claras...


Me pase unos días con tembleque y todo. Luego, poco a poco y gracias a la música (también ayudaron unas fotos que me llegaron de los corrales de Pamplona) fui recobrando la calma. Empecé a leer mientras escuchaba. Cosas del "far west". Del de aquí con Ferlosio o Navalón, del de allí con Cormac McCarthy. Me sentía tan bien que subí el volumen al máximo. Manuel Torre cantaba una saeta y me acordaba de la anécdota con Eduardo Miura, al que hizo llorar una mañana de Viernes Santo: "Cuando cierra el pellizco del último ¡ay!, la gente que asiste, pasmada, al acontecimiento no aplaude ni vitorea. Todos sacan los pañuelos, en silencio, y la plaza de la Encarnación se convierte en un inmenso aletear de palomas blancas que piden una nueva saeta a aquel hombre fabuloso a quien un gitanillo, que le acompaña, dice, señalando a don Eduardo Miura: - Fíjate, primo, con la mala uva que se gasta criando toros y ahí lo tienes, que me lo has hecho llorar"... Y yo, pensando en los Miuras con Fundi y Rafaelillo, en los toros de la señora Dolores Aguirre, en los Cebada Gago, comencé a hincharme. Creo que hasta me elevé unos centímetros por encima del suelo cuando la voz de una vecina gritando ¡¡¡REACCIONARIO!!! atravesó el patio interior rebosante de tendales y quebró mi paz, recordándome la gravedad y otros determinismos. "¡¡¡Viejo!!!" me gritaba. "¡¡¡Pon algo nuevo!!!", "¡¡¡viva el monocromo!!!" (¿?), ¡¡¡viva Walt Disney!!!" (¿?)...


Yo a estas cosas no las hago mucho caso (a nivel personal), pero en ese mismo momento se me juntó con la notificación por acta notarial de mi ausencia en Ceret (mano a mano Esplá - Fundi con toros de Escolar, Rafaelillo y los Prieto de la Cal, novillada de Bucaré...) y con la primera corrida de San Fermines. Me vine abajo como los Conde de la Corte. ¿Reaccionario? La vecina me hizo pensar hasta que volví a mi autismo Crumbiano.


Al día siguiente con los Cebada volvió la pregunta. Me resultó interesante la corrida. Creo que faltaron toreros. El mundo exterior no parecía pensar lo mismo. Soy un antiguo, un anacrónico, un carca en toros, música, pintura, cine... Entonces he acudido a un hombre, un sabio, que responde al nombre de Jean Clair y con el que coincido en muchas de sus ideas y gustos. Jean Clair, una coincidencia más, también es tachado de reaccionario por afirmar cosas como esta sobre el mundo del arte, afirmaciones, para mi, extrapolables al arte de los toros:


«Quiero ajustar cuentas con la banalización del artista (torero) contemporáneo», «Estamos en un momento pésimo para la cultura. La mayoría de los artistas está al servicio de su propio hedonismo», «Hay una hipocresía egoísta en todo lo que rodea a la creación contemporánea, donde el artista sólo vela por sus propios intereses», «Hay una falta absoluta de compromiso entre los creadores actuales», «Los jóvenes están saliendo de la Universidad (a las plazas) masivamente y sin formación alguna. Eso sí que es nefasto», «Algunos están orgullosos de su ignorancia y creen más en el instinto que en la cultura. Un artista que no está preparado es incapaz de mover a la emoción».


En sus libros "encierra un hachazo de tensiones apocalípticas contra los defensores de la posmodernidad, los mismos que le han adjudicado el lema de neorreaccionario, que parece no incomodarle del todo".


«Eso no me molesta en absoluto. Mientras las revoluciones se dedican a dar vueltas sobre sí mismas, mi reacción es un impulso, una advertencia de la necesidad del cambio de rumbo, una energía de criticar. Se está haciendo un arte (toreo) amnésico y autista, en su mayor parte. Se han perdido las referencias esenciales del pasado».


Pues eso, tras esto me levanté del rincón, subí el volumen de la música y empecé a dar voces a mi vecina por la ventana...



4 comentarios:

ludo dijo...

querido SYM,
con su post me voy esta noche a escuchar manuel torre y pies de plomo por la voz de jose de la tomasa.
a la vuelta le contare.

un abrazo
ludo

Anónimo dijo...

¿Y qué opinan familia y allegados cuando les cuenta esto?
Desperdicios

Anónimo dijo...

Ole! por José de la Tomasa. Inmenso. No dudo que usted me lo confirmará...

(si le interesa este post pasese por aqui:

http://video.google.es/videoplay?docid=-5256654485379198946&hl=es

... ya me contará lo que le parece)

Señor Desperdicios, las cosas de casa se quedan en casa.

Un saludo

Sol y Moscas

Anónimo dijo...

http://video.google.es/videoplay?

docid=-5256654485379198946&hl

=es


(perdone la chapuza, tiene usted que pegar los tres cachos)

Un saludo