28 de julio de 2011

DANUBIO

El otro Danubio: río de acero, sable húsar húngaro (S XVII)

Aquí siempre nos ha gustado que los toros fueran como el Barcial ferlosiano: "caudaloso, peligroso, de impróvidos deshielos y largos estiajes, y extremamente enrevesado en el tercio final". Ahora, Patrick Leigh Fermor, caminando a pie hacía Constantinopla en 1933, me presenta un noble a orillas del gran río que personifica los últimos restos del Imperio Austro Húngaro ("No se sabe lo que es vivir si no se conocieron esos tiempos" Horthy). Parece otro aficionado más en proceso de extrañamiento con algo que lleva acompañándolo toda su vida:

"¡Toda va a desvanecerse! ¡Hablan de construir presas hidroeléctricas al otro lado del Danubio y tiemblo cada vez que pienso en ello! Es el río más agreste de Europa, y lo van a domar hasta que no se diferencie de un sistema de abastecimiento de agua municipal. Todos esos peces del este... ¡no volverían jamás! ¡Nunca más se los vería por aquí!"