
Hace ya cuatro años de cuando dijimos que la tauromaquia era una señora a la que se prostituye y chulea como una furcia, como una puta. Ahora el Batacazo, siempre genial, la representa vieja, morocha y racial, fumando, con el rímel corrido por las lágrimas de rabia. Como Tanya, la Dietrich mexicana de Sed de mal. El Catalán la está mandando a tomar por culo después de tantos años: Bye-bye, bitch...
2 comentarios:
el dibujo del Batakazo, fuera de serie ( de la escuela de Pratt, claro ). Para el cartel de la gira, el payo ese seria el crack.
saludos.
Ludo
Me parece bien. Tomo nota...
Un abrazo
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