29 de septiembre de 2008

REVELADOR

Velador, Victorino Martín
(Indultado en Las Ventas)

"Indultaron al Victorino, que fue un buen toro, aunque no tan bravo como para semejante premio. La gente está con los Victorino, desde hace años, pero más aún desde la memorable corrida de la pasada feria de San Isidro. Y como el toro del ganadero favorito demostró clase, pidió el indulto, que el inefable jurado y la no menos inefable presidencia se apresuraron a conceder. Luego, el Victorino cárdeno, serio y encastado, se negó a volver al corral y durante cerca de dos horas tuvo detenido el festejo.


La mala doma de los cabestros, la impericia del cabestrero y la tozudez del Victorino, en perfecta amalgama, produjeron un paréntesis lleno de incidencias, en el que se hizo casi de todo para que el toro volviera al corral; desde soltar un perrito simpático y valiente, que puso en fuga a los mansos y se encaraba con el bravo, hasta apagar la luces de la plaza, dejando encendidas las de chiqueros. También abrieron otras puertas, por si al indultado le apetecía salir por ellas. Pero lo que le apetecía era quedarse y ni poniendo la escoba boca arriba se iba. Al fin, cuando le dio la gana, se metió en chiqueros, y el público lanzó un rugido como si la selección hubiera metido gol.


El Victorino había tomado la primera vara por su cuenta, cerca de toriles, y sacó al caballo hasta los medios, donde derribó. Después acudió de largo a dos puyazos más, en el segundo de los cuales cabeceó. El siguiente encuentro era imprescindible para calibrar la bravura real del toro, pero la presidencia cambió el tercio, en medio de la protesta general. Encastado y noble para la muleta, Ortega Cano le hizo una faena valiente, en la que embarcó las embestidas con temple y hondura". Joaquín Vidal




Idílico, Nuñez del Cuvillo
(Indultado en La Monumental)


"Rematado por los cuatro costados, bien encornado, el trapío del toro de Cuvillo era esencialmente armónico. Ni ostentoso, ni exagerado. El perfecto para que embistiese a los engaños tal y como lo hizo, descolgando de salida en el capote del madrileño, que sufrió algún enganchón en su saludo a pies juntos. Lo midieron en varas luego, y tras el peto, José Tomás le dibujó cuatro o cinco verónicas, echando la bamba, meciendo el capote y durmiéndose en el embroque, sencillamente extraordinarios. Galopó el animal con clase en el capote de Miguel Cubero durante el tercio de banderillas, pero fue con la muleta donde sus virtudes y cualidades quedaron más de manifiesto.

Brindó Tomás a su Amigo Vicente, el compositor, y en su honor instrumentó, posiblemente, la faena más pura, honda y maciza de toda su temporada. Dio distancia al ejemplar, se trajo toreada su humillada embestida y arrastró la muleta por la arena al tiempo que templaba y dominaba el ímpetu del Cuvillo, que se desplazó tres metros después de cada muletazo para tomar el siguiente con mayor brío. Siendo grandes las dos primeras series, las tres que le sucedieron crecieron en monumentalidad, pues estuvieron compuestas de hasta siete y ocho muletazos cada cual más profundo, más roto, más inmenso. La plaza rompió entonces, de manera espontánea, en el grito consagratorio de 'torero, torero' y, con el coso en ebullición, José Tomás acortó distancias con su enemigo para torear a pies juntos en dos nuevas series, una por cada pitón, muy emocionantes y apretadas en su desarrollo, pero menos limpias en su ejecución, y al rematar con un pase de pecho los tendidos comenzaron a corear al unísono 'indulto, indulto'.

Tomó conciencia el torero de la voluntad del pueblo, y volvió a enseñar al toro a la vez que proseguía su recital con varios adornos y remates; hubo pases de la firma, del desprecio, trincherillas de gran plasticidad y estética, y tres o cuatro ayudados por alto de cartel, cuando el usía había accedido a la demanda y había asomado el pañuelo naranja al tapiz presidencial. Abrieron la puerta de chiqueros y Tomás guió al animal hacia su nueva vida toreando. Sin simular la suerte suprema. 'Idílico' retornó a los corrales y el de Galapagar recibió en recompensa los simbólicos máximos trofeos". Mundotoro


(Siguiendo con las inversas, con el tíovivo, y a petición de un comentario del Papa Negro, hacemos está comparación. Con estos dos casos llegamos al tuetano de la fiesta. Otro detalle reVELADOR sobre como han cambiado los gustos en las plazas de toros (para mí, para peor). No trataremos esta vez sobre sí fueron justos o injustos, sólo sobre tres grandes diferencias en el comportamiento de los dos toros que llevaron a este "happy end"...
- Varas: Velador tomó 3 varas. A Idílico lo midieron.
- Muleta: Velador fue "encastado y noble". Idílico manifestó sus virtudes y cualidades.
- Vuelta al corral: Velador tardó dos horas en ser devuelto. Idílico fue guiado por Tomás a toriles)

5 comentarios:

kaparra dijo...

Y en Madri pedian mas varas,y en Barcelona me da que no.
Saludos

sol y moscas dijo...

..."este es el signo de los tiempos", dirán. Y yo me cagaré en los tiempos...

Un saludo

el papa negro dijo...

Mientras hace sus necesidades es aconsejable escuchar a Leo Ferré:

"AVEC LE TEMPS"
Avec le temps...
Avec le temps, va, tout s'en va
On oublie le visage et l'on oublie la voix
Le cœur, quand ça bat plus, c'est pas la peine d'aller
Chercher plus loin, faut laisser faire et c'est très bien

Avec le temps...
Avec le temps, va, tout s'en va
L'autre qu'on adorait, qu'on cherchait sous la pluie
L'autre qu'on devinait au détour d'un regard
Entre les mots, entre les lignes et sous le fard
D'un serment maquillé qui s'en va faire sa nuit
Avec le temps tout s'évanouit

Avec le temps...
Avec le temps, va, tout s'en va
Même les plus chouettes souv'nirs ça t'as une de ces gueules
A la gal'rie j'farfouille dans les rayons d'la mort
Le samedi soir quand la tendresse s'en va toute seule

Avec le temps...
Avec le temps, va, tout s'en va
L'autre à qui l'on croyait pour un rhume, pour un rien
L'autre à qui l'on donnait du vent et des bijoux
Pour qui l'on eût vendu son âme pour quelques sous
Devant quoi l'on s'traînait comme traînent les chiens
Avec le temps, va, tout va bien

Avec le temps...
Avec le temps, va, tout s'en va
On oublie les passions et l'on oublie les voix
Qui vous disaient tout bas les mots des pauvres gens
Ne rentre pas trop tard, surtout ne prends pas froid

Avec le temps...
Avec le temps, va, tout s'en va
Et l'on se sent blanchi comme un cheval fourbu
Et l'on se sent glacé dans un lit de hasard
Et l'on se sent tout seul peut-être mais peinard
Et l'on se sent floué par les années perdues
Alors vraiment... avec le temps... on n'aime plus.

(En youtube pude oirlo)

el papa negro dijo...

Me olvidé:
Sería importante que además de escuchar a Ferré, le aguantara la mirada "al natural y con la muleta planchá"

sol y moscas dijo...

gracias su Santidad... sinceramente. gracias por esa mirada de Ferre.

un abrazo