31 de julio de 2007

DIARIO DE RORSCHACH, 29 Julio 2007


Salí de la casa de JT a las 2:35 a. m. No sabe nada sobre el intento de desacreditar la fiesta. Simplemente lo han utilizado.
Pero ¿ quién ha sido ?.
No puedo concentrarme. Estoy muy cansado. No he dormido desde el viernes.
De vuelta a casa pasé junto a unos cubos de basura repletos de rumores, de factores a tener en cuenta, de cuerpos, de motivaciones...
Espero encontrar una luz que me ilumine al final de este túnel plagado de sangre y gritos.
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Me desperté a las 17 debido a los gritos que venían de fuera. Me sentí inquieto al descubrir que me había dormido sin quitarme la ropa. Estaba más cansado de lo que creía. Debería tener más cuidado.
Al otro lado de la calle, unos muchachos con unos sprays de pintura estaban fastidiando la fachada de un edificio abandonado. Memoricé sus pintas. Luego me preparé para ir a trabajar.
Al salir de la habitación, me encontré con la casera. Se quejaba de lo de siempre, de la higiene y del pago del alquiler. Pude ver que en su cuello gordo y blanco había marcas moradas de mordiscos. Eran recientes.
Esa mujer me recuerda a mi madre.
Ya en la calle, inspeccioné el edificio mancillado. Habían dibujado una silueta en el portal, a un hombre y una mujer, probablemente enfrascados en los juegos preliminares.
No me gustó. Da la sensación de que el portal está embrujado.
Entré en la plaza, pedí un botellín de agua y luego me senté a ver como llegaba la concurrencia al otro lado del ruedo.
Los asistentes dejaron varias cosas: envoltorios de dulces, periódicos, un par de zapatos estrangulados por sus cordones, con la lengueta hacia fuera formando un gesto horroroso.
Esta fiesta es un animal, fiero y complejo. Para entenderla examino sus excrementos, sus aromas, los movimientos de sus parásitos...
Me senté a observar los tendidos, y Las Ventas me abrió su corazón de par en par.
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Después, fuí a recoger mi ropa al callejón, fuera en un bar, la policía arrestaba a un joven colocado de special k.
Gritaba algo acerca del presidente Aznar. Algo sobre las bombas.
¿ Acaso todo el mundo salvo yo se está volviendo loco? por encima de la calle de Alcalá, un elefante flotaba.
Más allá, invisibles a nuestros ojos, se encuentran los satélites espías. Si tan solo entrecerraran sus ojos de cristal, todos estaríamos muertos.
Este mundo es despiadado y solo hay una respuesta cuerda ante él.
El callejón estaba caliente y desierto.
Mis cosas estaban donde las había dejado.
Esperándome.
Me las puse, abandoné mi disfraz y me convertí en mi mismo, me liberé del miedo, la debilidad o la soberbia.
Mi camisa, mis zapatos, mis pantalones inmaculados.
Tenía un par de horas por delante hasta el final.
Escuché a una mujer gritar en la barrera, la primera nota vivaz del estribillo nocturno de la plaza.
Me acerqué al lugar del alboroto. Un intento de cogida/revolcón o ambas cosas a la vez.
Me aclaré la garganta. El toro se giró y en su mirada había eso que hace que todo esto merezca la pena.
A veces, la fiesta es generosa conmigo.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

...poco a poco......vamos entrando...aun no sabemos mucho..........pero vamos aprendidendo.......Morante de la Puebla nos guía......seguiremos su ejemplo.....lo importante es la fiesta....
un amigo acercandose al toro.....

Francis Narciso dijo...

Gran adaptación de este peculiar personaje de miller y gibbons.

Un saludo y keep on it ;)