27 de julio de 2007

PUROS TOREROS



Los toreros siempre han estado relacionados con la muerte y el placer. Haces un buen pase, y en un par de segundos, el placer y la muerte se baten en emocionante duelo. ¿ Vencerá el placer estético del sometimiento y el arte, o vencerá el dolor y la muerte que lleva consigo un pitón ?.
En un buen puro, según nos dicen las autoridades sanitarias, también están recluidas estas dos características: el placer y la muerte. El placer del humo, el que saboreamos y el que observamos, y la muerte lenta del cáncer y su metástasis.
Los toreros, hombres acostumbrados a convivir con la muerte, siempre se han dado a los placeres de la vida: humo, alcohol, mujeres de mala vida... Sí mañana me voy a morir, trae una copa, un habano y una buena mujer a sentarse en mi regazo...
Ahora todo eso quedo atras, muchos toreros no tratan con la muerte ( Ponce y Finito como rotundos ejemplos de esta nueva tauromaquia ), y no tienen esa angustia del piano colgando encima de la cabeza por un hilo. Ya no hay desenfreno, ya no hay prisas por gastarse o disfrutar lo de hoy porque mañana se puede estar muerto... Como diría Joaquín Vidal: "los toreros de hoy en día se cuidan el cuerpo"... Ni fumar, ni beber, ni mujeres, ni toros con cuernos...
Por eso cuelgo estas fotos: El Pana, Morante y Esplá. Los tres llenos de torería desde los andares hasta los fumares, dentro y fuera de la plaza. Toreros a la antigua, con sus virtudes y defectos, estampas de una forma de vida que desaparece...