
Otras veces, veo a la fiesta intentando ser aniquilada por la modernidad, que la tiene bien agarrada por el cuello con sus dientes. Haciendo pinza, como un zepo inexorable. Pero la bestia, a traves de su recurso a lo más primario, su fuerza y poder sexual, chinga a esta al mismo tiempo, engendrando unos valores inseparables del animal ser humano... Bellos valores que no se podrán dejar atrás...

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